El High Line es un ejemplo emblemático de reutilización adaptativa de infraestructura urbana. Construida originalmente en la década de 1930 como una línea ferroviaria elevada de 21 km sobre el West Side de Manhattan, su objetivo era mejorar la seguridad y reducir el tráfico de mercancías en superficie. Tras décadas de abandono, un grupo ciudadano —Friends of the High Line— impulsó su transformación en un parque lineal público. El diseño, iniciado en 2002 e inaugurado en fases a partir de 2009, conserva las antiguas vías férreas y las integra con senderos peatonales, vegetación espontánea y paisaje naturalista, evocando la flora que colonizó la estructura durante su abandono. El proyecto combina preservación histórica, ecología urbana y diseño contemporáneo, fomentando la biodiversidad, la movilidad peatonal y la revitalización socioeconómica de los barrios circundantes (Chelsea y Meatpacking District).
Visitar sitio web
No especificada
Ver caso
SbN, Adaptación al cambio climático
Ver caso
Adaptación y resiliencia, Adaptación al cambio climático
Ver caso
Impactos del cambio climático en la salud, adaptación sanitaria y urbana, resiliencia y políticas públicas
Ver caso
Resiliencia urbana, smart cities, ciudadanía
Ver caso
gestión ambiental, SUDS, Adaptación al cambio climático
Ver caso
Agricultura ecológica, Adaptación al cambio climático
Ver caso
Multifacético de Manchester desde la económia, los servicios públicos
Ver caso
Renaturalización y Ciudad verde, Adaptación al cambio climático
Ver caso
infraestructuras urbana, cubiertas vegetales, sostenibilidad, gestión ambiental, biodiversidad
Ver caso